Entradas

Mostrando entradas de abril, 2020
Imagen
Cuando tus amigos vienen a verte… Algo que aprendí en los últimos años de mi vida es cómo de valioso es el tiempo. El tiempo es el bien más preciado de todo ser humano y me atrevo a afirmar rotundamente que no hay dinero que lo pague. Quizás esto forma parte de la mentalidad teutona, donde cada minuto es apreciado como el mayor tesoro del mundo. Sin embargo, en España nos dedicamos a trabajar, trabajar y trabajar y cuantas más horas extra hagamos, mejor. Las horas extra sin reconocimiento te sirven para mantener tu trabajo, ¡qué injusto! En Alemania aprendí a valorar el tiempo y, por ente, aprendí a regalar mi tiempo a aquellas personas que realmente sabían valorarlo. En toda la tediosa labor de compaginar doctorado con trabajo y vida social, tiempo era lo que me faltaba y tenía que decidir con quién y cómo invertirlo. Exprimía cada segundo con aquellas personas que me hacían sentir bien y me hice más celosa de mi tiempo y de mi libertad. Con tiempo también quiero decir vacaci...
Cartagena, un sueño hecho realidad Con esta era la cuarta vez que venía a Colombia en aproximadamente año y medio. Casi siempre que venía a Colombia me iba a Bucaramanga y aprovechaba los fines de semana para visitar Bogotá. Creo que debería escribir un post sobre cómo la ciudad me conquistó, quizás hasta ya antes de aterrizar por primera vez en El Dorado. Bueno, volviendo al comienzo, mis tiempos libres en Colombia los solía pasar en Bogotá. La ciudad es inmensa y la oferta que hay es todavía más inmensa. Siempre me hacía listas para no olvidar lo que quería hacer y antes de viajar indagaba en Instagram para ver qué más podía descubrir, mejor dicho, qué restaurantes veganos podía conocer o qué actividades culturales había a las que podría acudir.  La primera vez que vine a este país estuve a punto de irme a Cartagena y a Santa Marta aprovechando unos días libres que tenía en medio de mi trabajo. La idea era hacer un pequeño viaje con una mochila de 2 kilos a cuestas duran...